martes, 31 de marzo de 2015

San Benjamín, exungulado y traspasado

San Benjamín de Ergol, diácono y mártir. 31 de marzo y 13 de octubre (Iglesia Oriental).
Era un diácono en Ergol, Persia, y forma parte de un grupo de mártires persas durante la larga persecución de los cristianos, que se inició con el rey Iezdegerd I y terminó con Bahram-Gor. Existen varias versiones de este martirio y de muchos otros, con incoherencias e inexactitudes entre ellos, en cuanto a nombres y fechas pero fiables.


La persecución se desató en el 420, luego que unos cristianos, encabezados por un sacerdote llamado Hasu, incendiaran un templo dedicado al culto del fuego, en Ergol. Por ello fueron arrestados el obispo San Abdas, su hermano San Papías, los presbíteros San Hasu y San Isaac, el subdiácono San Papías y los laicos San Daduq y San Durtan (celebrados todos el 13 de octubre). Fueron condenados a reconstruir el templo, a lo que se negaron, por lo que fueron condenados a muerte. Esto es totalmente verosímil que hubiese ocurrido. A estos mártires se les asociaron (sin haber tenido culpa en el incendio) los diáconos San Hormisdas (13 de octubre) y nuestro San Benjamín, con la particularidad que de Benjamín se conocen más datos citados por otras fuentes.

Era un joven de gran celo apostólico, de ardiente palabra en la predicación y gran caridad con los pobres, que lograban muchas conversiones, incluso entre los sacerdotes de Zaratustra. Fue apresado, golpeado salvajemente y encarcelado durante un año, pero el embajador de Constantinopla intercedió por él y fue liberado con la condición de que debía abstenerse de predicar el cristianismo, a lo que Benjamín se opuso y no solo se negó, sino que predicó al mismo juez que le devolvía la libertad. Fue de nuevo llevado ante el rey, quien ordenó su martirio y muerte por decapitación, si sobrevivía. 


El martirio principal, y que le mató, consistió en atravesarle desde la espalda hasta salir por el abdomen con una vara con púas. Era este un típico martirio persa, que consistía en atravesar el cuerpo con dicha vara y luego moverla hacia delante y hacia atrás, girándola. También se le introdujeron púas bajo las uñas de las manos y los pies (la exungulación). Es posible imaginar los sufrimientos que causaría dicho tormento. Se le podría nombrar patrono de las manicuras.

viernes, 27 de marzo de 2015

De nombre pagano y corazón cristiano

Lo primero que puede llamar la atención a muchos es el nombre “pagano” de esta santa: “Panacea” significa en griego “remedio de todo mal”, y causa extrañeza su uso en pleno siglo XIV.Pero de pagana nada, cristiana, y mucho, fue:

Beata Panacea de Muzzi, virgen y mártir. 27 de marzo
Nació en 1368, en Quarona de Vercelli, Italia. Sus padres fueron Lorenzo Muzii y Maria Gambino, la cual falleció cuando la niña Panacea era muy pequeña como para recordarla luego. Cuando tenía unos 8 años, su padre volvió a casarse con Margarita Lorcano, viuda con una hija. Desde el primer momento, la madrastra y su hija se encargaron de hacer la vida imposible a la niña. Le encargaban las peores faenas, se burlaban de su piedad y le impedían hacer caridad con los pobres y los enfermos. Asistir a la iglesia le suponía un sufrimiento enorme, y si la descubrían la insultaban y apaleaban, tanto, que en una ocasión su padre (de poco carácter, al parecer) la halló inconsciente en el establo. 

Y esta precisamente fue la causa de su martirio: Un día, cuando tenía 16 años, mientras regresaba de pastar las ovejas, se detuvo en la ermita de San Juan de Tucri, allí se entretuvo orando, sin considerar el paso del tiempo. Mientras, en casa, la madrastra, enfadada con la demora de la chica, salió a buscarla. Pasando por la ermita, vio el rebaño plantado a la puerta, esperando a su ama, entró a la iglesia y la golpeó con el huso que la niña solía llevar al campo para hilar, con tanta violencia, que le rompió el cráneo y la mató allí mismo. Consciente del crimen que acababa de cometer, Margarita salió de la iglesia y se arrojó por un barranco, matándose en la caída.

Panacea asesinada por Margarita
Pronto corrieron los vecinos a la iglesia y encontraron a la joven desangrada, sosteniendo aún su rosario. Limpiaron el cuerpo e intentaron moverlo, pero era imposible, hasta que acudió el obispo y verificó el martirio. Entonces, la enterraron en la parroquia de Santa María de Quarona, junto a su madre. Los abusos padecidos y su muerte dentro del templo y a causa de su piedad, hizo encaminar la compasión hacia la devoción de la que pronto consideraron mártir. La leyenda la hizo protagonista de algunos prodigios comunes a otras santas pastoras como Santa Genoveva (3 de enero) o Santa Solange (10 de mayo): las ovejas no se movían del sitio mientras rezaba o atendía a los enfermos, la lluvia del campo no la mojaba, los ángeles cuidaban del rebaño en lo que ella oraba, etc.

El culto a la Beata Panacea puede documentarse desde muy pronto, así como los registros de los prodigios ocurridos junto a su tumba. En el siglo XV se construyó un santuario a su memoria en la ermita donde halló la muerte (la vida, para los que somos creyentes). En 1593 el proceso de canonización fue revisado por Clemente VIII, pero no prosperó. Finalmente, el 5 de septiembre de 1867, el Beato Pío IX (7 de febrero) confirmó el culto recibido, inscribiéndola oficialmente como Beata.

Fuentes:
-Acta Sanctorum. X. 75.
-Martirio, muerte y magia. Niños santos y otros cultos en la Europa Medieval. PATRICIA HEALY. New York. 2008.

jueves, 26 de marzo de 2015

Santa Eugenia de Córdoba, con su lápida.

Santa Eugenia
E...c.. li..ovi box quodque nra
Victrix [et turbas carnis] post ire sopitas
Genu [perag]ens truculentum
Exc..ri[s] que fecunda
Nobis hic.. ebis... suripire tentat
In celo dehinc merita per secula vibens
Adiuncta pollet curie sanctorum in arce
Merc[r]ede pulso rutili sub sole coruscat
Ambiens sacri gloriam de merce cruoris
Rex tribuit cui coronam per secla futura
Tu itaque nutibus martir nos manda divinis
Idem sub era nobies centum iugulatur
R... sexagies et uno septem de kalendis
a... dpta aprilis"


El texto anterior pertenece a una lauda dedicada a esta santa que celebramos hoy:

Santa Eugenia de Córdoba, virgen y mártir. 26 de marzo y 13 de abril (martirologio mozárabe):
Es una santa de la que poco se sabe, pero lo que hay consta certeramente, y es su testimono martirial. La inscripción anterior fue hallada en una lápida de mármol blanco 1544, en el convento de San Pablo del barrio de Marmolejos, Córdoba, y narra su martirio y día exacto. En un primer momento, Ambrosio de Morales, presente en la invención, no reconocía a que mártir podía hacer referencia, hasta que luego de una limpieza y una lectura más detenida sacó a la luz lo que yo os he resaltado en otro color: Las iniciales de cada versículo forman el acrónimo "Eugenia Mártir" (afortunadamente, las iniciales estaban completas). Así que, sabiendo la tradición de que la venerada Santa Eugenia era natural de este mismo sitio llamado Marmolejos, y coincidiendo la festividad con la fecha relatada, sólo cabía la posibilidad que la inscripción se refiriera a esta Santa Eugenia mártir, decapitada bajo Abderahman III, en Córdoba, a 26 de marzo de 923. A este califa debemos también el glorioso martirio del niño San Pelayo (26 de junio).

Traducir la inscripción es un poco complicado, así que tomaré lo que escribe Ambrosio de Morales en su "Crónica General de España":

"no se puede trasladar en castellano por lo mucho que le falta; mas entiendese, como todo se empleaba en celebrar la constancia, con que acá, domada su carne, padeció el martirio, y la mucha gloria con que fué coronada en el Cielo, comprando la gloria de allá con el precio de su sangre. Pidese despues la intercesion de la Santa para que ruegue a Dios por todos, y al fin se señala el dia , mes y año de su glorioso martirio, y dice fue degollada a los veinte y seis de marzo, en la era de novecientos y sesenta y uno, y es el año de nuestro Redentor novecientos y veinte y tres."


Santa Eugenia que se
venera en Marmolejos.
Luit Prando lió la cosa cuando concluyó que el Marmolejos aludido era Marmolejos de Jaén, cosa descartada hace tiempo. Otra confusión hubo con unas reliquias que se veneran en Nájera, identificadas con las de nuestra Santa Eugenia, pero que son de otra, según se lee en una inscripción que acompaña las reliquias: 
"Aquí estan los cuerpos de los muy bienaventurados mártires Agricola y Vital, los quales envió el Papa desde Bolonia al Rey Don Garcia. Tambien desde Roma le envió la cabeza y parte del cuerpo de Santa Eugenia , hija de Filipo y Claudia."

La lápida de colocó recubriendo un altar que se le dedicó a Santa Eugenia en la misma iglesia del convento de San Pablo, y allí puede venerarse.

Fuente:
 

-"Palestra Sagrada, o Memorial de Santos de Córdoba". Tomo I. BARTOLOMÉ SANCHEZ DE FERIA.
-"Crónica General de España". Tomo VIII. AMBROSIO DE MORALES. 1791

lunes, 23 de marzo de 2015

"Clama a Cristo, que no te fallará"

San Nicón y compañeros.
San Nicon de Sicilia, abad y mártir con 199 compañeros. 23 de marzo.
Según la tradición, Nicón era oriundo de Nápoles, e hijo de cristianos ocultos. Cuando era niño su madre le dijo: "Si alguna vez te metes en problemas, haz la señal de la cruz y clama fuertemente a Cristo". Cuando creció, entró a la milicia del Emperador y estando en una batalla, a punto de morir, recordó el consejo de su madre, invocó a Cristo, que vino en su ayuda, le dio fuerzas y derrotó al enemigo.

Esta experiencia le llevó a tomarse en serio la vida espiritual, y servir en otra milicia mejor: la de Jesucristo. Se fue a Oriente, a Cicico, donde pidió el bautismo a su obispo, Teodosio. Este se lo concedió, y en ese momento tuvo la revelación de que estaba bautizando a su sucesor, así que ordenó diácono, presbítero y obispo a Nicón. Este sirvió a la iglesia como obispo un tiempo muy corto, hasta que decidió volver a Nápoles, junto a su madre anciana, a la que encontró moribunda. La buena mujer se alegró de ver a su hijo convertido y hecho ministro del Señor y murió en paz. Nicón entonces se trasladó a Taormina, Sicilia, donde fundó un monasterio que pronto se vio lleno, con 199 monjes.

Y llegó la persecusión de Decio, entre los años 249 y 251, y fue arrestado junto a sus monjes. Los religiosos fueron decapitados sin sufrir, pero a Nicón se le reservaron algunos tormentos, para hacerle renegar de Cristo: Le afeitaron la cabeza para humillarle, y luego le ataron a la cola de un caballo para ser arrastrado por las calles mientras le azotaban. Para darle muerte, le despeñaron por un acantilado, pero sobrevivió y finalmente fue decapitado. El cuerpo fue arrojado al campo para que fuera devorado por las aves carroñeras, pero lo halló un pastor que estaba enfermo de un mal incurable. Apenas tocó el cuerpo, sanó milagrosamente; entonces, llamó a un grupo de cristianos, que enterraron el cuerpo piadosamente.

domingo, 22 de marzo de 2015

Beato Eelko, mártir de sus propios hijos.

Beato Eelko de Lidlum, abad premonstratense, mártir. 22 de marzo. 
Su vida la escribió Leonius Sibrand para el Martirologio Nobertino en 1580. 

Eelko nació en Frisia, de una familia de campesinos acomodados, de niño fue pastor, joven aún entró al monasterio premonstratense de Lidlum, Holanda, donde fue elegido abad por su honestidad, sencillez y austeridad. Se dedicó a recorrer la región, donde había varios solitarios o cenobitas por propia inspiración. En las visitas les exhortaba, corregía o daba normas de vida. A otros los integró a su monasterio, viviendo plenamente la espiritualidad premonstratense. Era un verdadero padre, caritativo, pero inflexible en el cumplimiento de la Regla y la integridad de vida.

El monasterio de Lidlum era muy rico, con varias granjas en explotación, donde por razones prácticas vivían monjes-laicos que cuidaban de la granja. Según la costumbre medieval, estos monjes estaban sujetos a la abadía madre y no constituían un monasterio ni priorato aparte. Más de una granja dio dolores de cabeza a las abadías por cuestiones de desobediencias, trapicheos y negocios a espalda del abad. Una de estas granjas díscolas fue la Boxum, perteneciente a la abadía de Lidlum. Los siervos de esta granja le rogaron a Eelko que visitara a los monjes de esta localidad, que vivían una vida relajada y llena de vicios mundanos, esquilmando de impuestos a los campesinos. Eran conocidos por borrachos, vagos y lascivos. Así lo hizo Eelko, llegó a Boxum el Sábado Santo de 1322 y encontró a sus monjes de cena y bebiendo vino en grandes cantidades. Fue bien recibido, esperando ganarle a su mundanidad, le sirvieron buena comida y bebida. Eelko solo bebió el vaso de vino rebajado con agua que permitía la Regla, sin comer nada y escondiendo la bebida (suponemos que le darían botas de vino) en la manga del hábito, lo que fue visto por dos monjes que lo interpretaron como que era un avaro y comilón más.


Al cabo de un rato, Eelko dijo sentirse mal de tan opípara cena y se retiró a su celda. Los monjes continuaron su francachela un rato, hasta que aquellos dos se acercaron a la celda del santo con los demás monjes, para reciminarle su "avaricia" y amor a la bebida. Él les dijo "¿Hijos míos, cuando me vieron borracho?". Ellos le recriminaron que tenía la boca llena de pobreza y austeridad, pero la manga de su hábito era la prueba de su acusación, y para probarlo uno de los monjes le sacudió la manga y ¡milagro! cayeron rosas (leer "el milagro de las rosas"). Lo acusaron de hechicero y mago. Uno de ellos tomó una vara y le golpeó fuertemente, rompiéndole la cabeza y "salpicando con los sesos y la sangre las paredes encaladas", según dice Dries van den Akker, jesuita que también recopiló y escribió su vida. Así pues, lo asesinaron y luego arrojaron su cadáver a un canal por la ventana, pensando que podrían quedar impunes cuando la corriente llevase el cadáver. Pero al otro día, mañana de Pascua, una mujer vio su cadáver flotando y lleno de luz en la superficie del río. Dio la voz y los monjes fueron juzgados.

Los premonstratenses de Lidlum se llevaron el cuerpo y lo pusieron en veneración, considerándolo santo y mártir. Su culto se conservó hasta el siglo XVI, pero la "reforma" protestante acabó con él, desapareciendo el cuerpo y la devoción.

De tus malos ministros, libéra nos Dómine!

viernes, 20 de marzo de 2015

De Agua y de Luz

Santa Photini e hijos y compañeros mártires. 20 de marzo y 26 de febrero (griegos). 

La santa con su atributo característico:
el cántaro de agua.
Si el III Domingo de Cuaresma leemos el Evangelio de la Samaritana (Juan 4, 5-42), lleno de simbolismo, y cargado de misericordia y luz, en esos días cercanos celebramos la memoria de una mártir a la que su leyenda identifica con esta santa mujer: Santa Photini o Fotina, la Samaritana. Hay que partir del hecho de que la asimilación de ambas es totalmente legendaria y con pocas garantías de realidad. Aún así, es interesante adentrarse en el mundo de la hagiografía y la leyenda, que siempre portan un mensaje evangélico.

Todos los documentos que sobre ella tratan son de origen griego, tardíos y con poco crédito. Los Bollandistas, Butler, etc., los tratan con reservas y aunque recogen las leyendas, como investigadores que son, dejan claro el carácter legendario, aunque subrayan el mensaje de fe que trasmiten. Según estas Actas, que no siempre coinciden, una vez convertida Photini, cuyo nombre significa “iluminadora” (y ya esto es todo un mensaje), comenzó a seguir a Jesucristo con el grupo de las santas mujeres. Luego de Pentecostés, acompañó a San Pedro Apóstol (29 de junio, 1 de agosto, 18 de enero, 22 de febrero y 18 de noviembre) a Roma y luego del martirio de este y del de San Pablo (29 y 30 de junio, 25 de enero, 18 de noviembre), se retiró a Cartago, con su hijo José, donde se dedicaron a predicar el Evangelio, con gran fruto.

Mientras, su otro hijo, de nombre Víctor, hacía carrera de militar en Roma y Asia Menor. Estando de servicio, fue mandado a llamar por Sebastián, el gobernador de Atalia, e inquirido sobre su fe y la de su madre y hermano, conocidos ampliamente como predicadores de la nueva fe. Sebastián le animó a mantener la fe en secreto, y que avisase a su familia de los peligros que podían correr (parece una realidad del siglo XXI) por manifestar su fe públicamente y lograr conversiones. Víctor se negó a ello, ante la admiración de Sebastián, que obtuvo la gracia de la conversión mediante una aparición de Jesucristo, que le había cegado hasta que se bautizase y recuperara la visión. Victor tuvo conocimiento de ello por el mismo Sebastián y se alegró con él. Al enterarse Nerón de esta conversión tan sonada, mandó detener a ambos y los llevaran a Roma, junto a Photini y José. Cristo mismo avisó en una visión a Víctor de lo que se le avecinaba y le dijo: “desde hoy te llamarás Photino, porque darás luz a otros en mi nombre”.

Llegados a Roma, Photino (antes Víctor) y Sebastián fueron interrogados y al no querer sacrificar a los dioses, fueron sometidos al tormento de la prensa, en el que aplastaban lentamente el cuerpo o una parte de este, fueron descoyuntados y cegados. Como no renegaban, fueron enviados a prisión. Entre tanto, Photini, José y las hermanas de Photini, Ciríaca, Phótides y Parasceves, Anatolia y Thais fueron apresados y las mujeres enviadas con la hija de Nerón, Domnina, a la que convirtieron junto a sus esclavas. Ante esto, Nerón montó en cólera y decidió acabar con la vida de los hombres, y mandó que José, Sebastián y Photino fueran crucificados y azotados. Al ver que no morían, les cortaron las piernas y los desollaron vivos, muriendo agónicamente.

Supuesta cabeza de "La Samaritana"
venerada en Montenegro.
Pensando que Photini y las mujeres se atemorizarían, las mandó llamar y al ver que no cejaban y proclamaban a Cristo, mandó desollar a Photini y arrojarla a un pozo. A las otras mujeres mandó cortarles los pechos e igualmente desollarlas, para finalmente ser decapitadas, salvo a Phótides, a quien la mandó atar a dos árboles tensos para ser descuartizada al soltarlos. Luego mandó llamar a Photini, le exigió sacrificar a los dioses, a lo que esta respondió escupiéndole al rostro y clamando: “¡Hombre impío y ciego; libertino y estúpido! ¿Crees que soy tan necia como para renunciar a mi Señor y sacrificar a ídolos tan ciegos como tú?”. Nerón no se lo pensó más, la mandó arrojar de nuevo al pozo y que fuera sellado. Allí murió.

¿Que puede haber de cierto en esta narración? Pues lo más probable, viendo otros casos, es que se trate de varios mártires dispersos a quien el culto y la necesidad de saber más de ellos ha unido en un grupo y relacionado entre sí. Hay más casos, como Santos Cecilia, Valeriano y Tiburcio, o Santos Eugenia, Proto y Jacinto.

En las iglesias orientales se le identifica, sin más crítica, como dije antes, con la Samaritana del Evangelio, ya que esta también iluminó a sus familiares y demás samaritanos. Esta veneración se ha traducido en reliquias, más que dudosas, que habrían sido descubiertas por ella misma a un ciego, al que antes devolvió la vista, como buena “iluminadora”. Estas reliquias andan dispersas por el mundo, se multiplican y se repiten, confirmando que efectivamente son falsas. En la iglesia occidental no recibe culto, aunque el pasaje evangélico es ampliamente representado en misales, relieves, vidrieras, etc. Este Evangelio sobre el encuentro entre Jesús y la samaritana durante siglos ha sido fuente de meditación para los místicos. Basten dos ejemplos: Esta excelente exégesis “Jesús y la Samaritana” (http://www.religionenlibertad.com/jesus-y-la-samaritana-exegesis-y-hermeneutica-39373.htm) y este texto de nuestra Santa Madre Teresa de Jesús:

Acuérdome ahora lo que muchas veces he pensado de aquella santa Samaritana, qué herida debía de estar de esta hierba [del mundo], y cuán bien habían rendido en su corazón las palabras del Señor, pues deja al mismo Señor que ganen y se aprovechen los de su pueblo, (…) y en pago de esta tan gran caridad, mereció ser creída, y ver el gran bien que hizo nuestro Señor en aquel pueblo.

Paréceme que debe ser uno de los grandísimos consuelos que hay en la tierra, ver uno almas aprovechadas por medio suyo. (…) Dichosos a los que el Señor hace estas mercedes; bien obligados están a servirle. Iba esta santa mujer con aquella borrachez divina dando gritos por las calles.

Lo que me espanta a mí es ver cómo la creyeron, una mujer, y no debía ser de mucha suerte, pues iba por agua; de mucha humildad, sí, pues cuando el Señor le dice sus faltas, no se agravió (como lo hace ahora el mundo, que son malas de sufrir las verdades), sino díjole que debía ser profeta. En fin, le dieron crédito, y por solo su dicho salió gran gente de la ciudad al Señor.” (Conceptos 7, 6)


Es comprensible que por la importancia de este Evangelio, los hagiógrafos orientales, que es donde nace la leyenda y el culto, hayan querido “continuar” la vida de esta mujer, saber más de ella, y la hayan asimilado con una mártir venerada. 

Ramón Rabre


Fuentes:

"Vidas de los Santos". Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
“Obras completas”. SANTA TERESA DE JESÚS.  Editorial Monte Carmelo.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Carta del presidente del SIT General: "un signo en honor de los perseguidos"

Monumento por los
cristianos perseguidos.
Iglesia del Gesù - Roma.
Queridos hermanos y hermanas

La situación en Siria e Irak se está agravando cada vez más, no sólo por el aumento de zonas invadidas por el Estado Islámico, por las muertes o por las violaciones de todos los Derechos. Sino, sobre todo, porque cada vez más nos estamos acostumbrando a estas atrocidades. Lo que el Papa Francisco llama como “globalización de la indiferencia”, lo estamos viendo en los medios de comunicación y en nuestras propias culturas. Por ello, desde la Familia Trinitaria tenemos que seguir insistiendo en dar a conocer el sufrimiento de los cristianos perseguidos en Siria e Irak, tenemos que mantener nuestra indiferencia lejos del dolor de otros cristianos que, a diferencia nuestra, no pueden profesar su fe, porque ello traería consecuencias mortales. Así, desde Solidaridad Internacional Trinitaria, tenemos que insistir en dar a conocer la situación de este conflicto, expresando, con toda claridad, cuales son los objetivos y las consecuencias de los grupos terroristas islámicos. Vamos a expulsar de nuestro trabajo y de nuestro carisma la indiferencia al dolor y a la persecución. Vamos a echar de nuestros apostolados la indiferencia a la tibieza evangélica, vamos a quitar la indiferencia a una profesión de fe que no esté basada en las obras.

El Consejo General propone al SIT, continuar este año con un proyecto para los cristianos Perseguidos de Siria. Por ello, en estos días nos pondremos en contacto con los organismos en este país para estudiar las necesidades y presentar proyectos concretos en la reunión que tendremos el 2-3 de junio. Pero hasta ese momento, no podemos dejar pasar el tiempo sin unirnos a los de los cristianos perseguidos en Siria e Irak. Por ello, desde SIT proponemos que todas las delegaciones programen un día de oración el Viernes Santo, de forma que en el día de la muerte del Señor, también recordemos la muerte de aquellos que profesan su fe en el Rey de la vida. Se puede hacer a través del viacrucis por los cristianos perseguidos publicado por SIT, se puede hacer a través de gestos o monumentos religiosos significativos (adjuntamos una fotografía-ejemplo realizado en la Iglesia del Gesú a Roma), o también en manifestaciones o sensibilizaciones públicas que recuerden el drama de la persecución religiosa. De esta forma, todas las casas de la Orden, a través de los Sit-Locales, estaremos unidos en una única oración y actuación en favor por los que sufren persecución por Cristo.

Por favor, comunicar al Sit-General las diferentes acciones que cada delegación realizará. Gracias por vuestra sensibilidad y dedicación en trabajar por el carisma que Juan de Mata supo interpretar.

En unión de oraciones.

P. Antonio Aurelio.

Roma, 2 de marzo de 2015

domingo, 15 de marzo de 2015

Jornada de oración y ayuno por los paz en Siria

Religioso trinitario encendiendo
 una luz por la paz en Siria.
Hoy 15 de marzo de 2015, en el marco de la Jornada de oración y ayuno por la paz en Siria, los religiosos trinitarios de San Carlino alle Quattro Fontane y el SIT General han querido dedicar un altar por los cristianos perseguidos en ese país. Nos unimos al grito de lo jornada, no más guerra, no más violencia, no más muertes inocentes.

sábado, 7 de marzo de 2015

Santa Aurelia Teodosia, incomparabili et inocentissimae

Hace unos días me llegaba una curiosa estampa, por manos de una persona aficionadísima a los santos, preguntándome a que santa de nombre "Teodosia" correspondía. Como suele suceder, el dueño original la identificaba con la santa Teodosia más conocida: Santa Teodosia de Cesarea, virgen y mártir (2 de abril). La imagen por la que me preguntaban es esta que aparece a la derecha. Lo primero que llamaba la atención es la inscripción que aparece a la derecha de la santa. Algo importante tenía que ser para que ahí estuviera. Me puse a leer detalladamente y algo así leí:


Aureliae theodosia 
benignisimae E 
incomparabillis fe M 
Aurelius optat
conjuge in octavii
depos PR Kal Dec
 

Aún con lo mal que se lee, algo estaba claro: es una lápida funeraria, dedicada a una tal Aurelia Teodosia, "benignísima e incomparable", y que se la dedicaba su esposo Aurelio, así como que había sido enterrada en alguna calenda de diciembre. Parecía ser una mártir de catacumbas romanas, aunque de martirio no se nos hable en la lápida, pero es lo que se suele poner. Y he aquí, que llegó a mis manos una estampa francesa, la misma sin recortar y que daba más y mejores datos. Según la estampa, era "Santa Teodosia. Nacida en Amiens, martirizada en Roma. Traslación de sus reliquias a Amiens, el 12 de octubre de 1853". Pues teníamos un corposanto extraído de Roma y llevado a su ciudad natal de vuelta en el siglo XIX. Pero con una lápida tan bien hecha, algo más habría que hallar. Así que buscando, hallé el opúsculo "Observations sur l'epitaphe d'Aurelia Theodosia" de François Lemonard, editado en 1854, a un escaso año de la traslación. Esta pequeña obrita resume una obra más larga sobre la investigación de las reliquias y la lápida, así como una descripción de los festejos por la traslación. Esta obra mayor, titulada "Santa Teodosia", fue escrita por el erudito Abbé Gerbert, vicario general de Amiens cuando se hizo el traslado, y que posteriormente sería obispo de Perpignan. Ya con esto y mis poco conocimiento de francés, algo se podía sacar en claro sobre:

Santa Aurelia Teodosia, esposa y mártir. 30 de noviembre y 12 de octubre (traslación de las reliquias)

 
Pues el texto comienza con el epitafio completo (que en la estampa no sale), y dice así:


Avreliae Theodosiae
benignissimae et
incomparabili feminae.
Avrelius Optatus
a conjvgi innocentissimae
depos. PR. Kal. Dec.
Nat Ambiana.
B.M.F


Lo que vendría a ser:

Aurelia Teodosia
muy benigna y
mujer incomparable.
Aurelio Optatus
a su esposa muy inocente.
Depuesta previo calendas de diciembre
de la nación Ambiana.
A su memoria la hizo.


Y continúa dando más datos de Aurelia Teodosia: Los restos fueron hallados en las catacumbas de San Hermes, de la Vía Salaria, en 1842. Además de la lápida, tenía el conocido elemento que certifica el martirio: el "vas sanguinis". Y como la lápida es lo único que nos permite saber más de Aurelia Teodosia, a ella dedica casi todo el folleto. Las letras aparecen en una tipografía típica romana, pero trazadas bellamente, con corrección y elegancia. Se puede datar del siglo III, comparándolas con otras anteriores o posteriores. Primero se destaca que los nombres Aurelia Teodosia y Aurelio Optato indican personajes nobles o al menos pertenecientes a una familia de rango, teniendo en cuenta que este nombre siempre aparece relacionado con la familia de los emperadores. Ambos debieron pertenecer a la misma "gens" de los Aurelio. A partir del siglo II es un nombre que, junto a los Flavio o Domitio perteneció a procuradores o funcionarios de diversa índole.

Otro elemento importante, curioso y extraño en los corposantos es que se mencione el sitio de nacimiento: "nat Ambiana", o sea, "de nación Ambiana". "Nacida en Amiens", vamos. En esta época del siglo III, lo que es hoy Amiens era parte del teritorio galo-romano. Eran los "ambiani" o los "pasisii", es decir habitantes de estos territorios, que aunque eran parte del imperio romano, continuaban teniendo el título de "nación", entendida como pueblo. La forma del nombre, "Theodosiae" confirma la costumbre de latinizar los nombres en las lápidas sepulcrales de las catacumbas, aunque fueran de otro origen. El Abbé Gerbert concluye que el original nombre galo sería "Theudisele" o  "Theodisele", a su vez de extracto germano.

Gerbert va más allá, en la identificación de Aurelia Teodosia, basándose en su deposición o entierro: el día previo a las calendas de diciembre, es decir, el 30 de noviembre, y cita el martirologio de Baronio (el martirologio romano no los trae), que a 2 de diciembre dice:

"En Roma, la pasión de los santos mártires, Eusebio, sacerdote; Marcel, diácono; Hipólito, Máximo, Adria, Paulina, Neón, María, Martano y Aurelia, que consumaron su martirio bajo el juez Secundiano, durante la persecución de Valeriano".

Según Baronio, las actas de estos mártires se conservaban en Santa María de los Mártires de Roma y eran sinceras. Así también añade que reliquias de estos mártires se habían trasladado a la iglesia de Santa Águeda "de los Godos", excepto las de Aurelia y Martano permanecían en sus respectivos sepulcros. Se basa Gerbert para la identificación de una con otra que, siendo nuestra Aurelia Teodosia alguien prominente y una conocida cristiana (a juzgar por la lápida tan bien detallada), no podría haber pasado desapercibida en las actas o mención en catálogo de santos mártires, y existiendo la cercanía de días entre el 30 de noviembre y 2 de diciembre, necesariamente tendría que ser la misma. También coinciden la época, nuestra Teodosia también padeció bajo Valeriano, pues según los arqueólogos que estudiaron la lápida, esta corresponde a estas fechas. Es esta una asimilación peregrina, aunque su autor reconoce que no son más que conjeturas. Y hace bien, más aún si recordamos que en Ehingen, Alemania, tienen un corposanto llamado Aurelia e igualmente identificado con esta Aurelia del 2 de diciembre.

Vidriera moderna de la Catedral de Amiens.
Descubrimiento de la tumba
e invención de las reliquias.
Las reliquias de Aurelia Theodosia pasaron lo suyo antes de llegar a su destino final: Se iniciaron las gestiones por parte del conde L'Escalopier, que en 1844 ya tenía conocimiento de ellas y las quería trasladar a Amiens, lugar de nacimiento propio y de la mártir. Pero las negociaciones fueron nulas. En 1852 volvió a Roma, pero las reliquias ya habían sido donadas por Gregorio XVI a Monseñor Pallavicini, prefecto del palacio papal y a la sazón obispo "in partibus" de Pirgi, que se había retirado a Gènes adonde se había llevado las reliquias. Pero sucedió que en 1853 Pallavicini fue encargado de llevar a Roma las actas del concilio provincial de Amiens, donde le halló el nuevo obispo, Salinis, y le convenció luego de arduas negociaciones a ceder las reliquias de la mártir ambiana. Aunque antes se aseguró que el papa Beato Pío IX le donase unas reliquias en compensación, lo que así ocurrió, dándole el papa el "corposanto" de San Víctor (uno de tantos).

El 28 de abril de 1853 el obispo Salinis anunció a la diócesis que se hacía efectiva la posesión de las reliquias y comenzaron los preparativos para la traslación. Lo primero fue elegir el sitio adecuado para depositarlas, y se eligió la capilla de San Agustín de Canterbury (hoy de santos Agustín y Theodosia). El 29 de septiembre de ese mismo año, los Emperadores Napoleón III y Eugenia pasaron por Amiens y 30.000 francos para la adecuación de la capilla. La traslación tuvo sus etapas y estaciones. Pasaron por varios sitios, entre ellos la abadía de San Acheul, donde los jesuitas celebraron una novena con prédicas y misiones. El día 11 de octubre llegaron a Reims, a la capilla del seminario, decorada como una catacumba romana, donde se hizo el reconocimiento del cuerpo, vas sanguinis, lápida y sellos necesarios. El 12 se efectuó la traslación a la catedral, bajo arcos de triunfo y acompañada de una veintena de obispos y cardenales, entre ellos el célebre cardenal Wiseman, encargado del panegírico, que dijo:

"¡Sí, Theodosia, en este día tus huesos se han estremecido de alegría y nos han comunicado sus movimientos de gozo! Esta fiesta dará efectos perdurables. Se establecen para el futuro unos cimientos de una piedad más firme y sólida. Si hasta ahora ellos no lo sabían, tú, oh Theodosia, has rogado por el pueblo de Amiens, pero ahora serás invocada aun más por ellos. Sin duda ¿no aumentarás por ellos tu poderosa intercesión ante el Dios de los mártires?"


Vidriera moderna de la Catedral de Amiens.
Traslación y recepción
de las reliquias de la santa.
Aunque las obras fueron rápidas, no sería hasta justo un año después, al aniversario de la traslación, el 12 de octubre de 1854, que se bendijo la capilla, con la presencia de los emperadores y varios obispos. Se depositaron finalmente las reliquias donde permanecen hasta hoy. En la I Guerra Mundial los vitrales de toda la catedral resultaron dañados, siendo restaurados aunque al estilo del siglo XIII. Se aprovechó la ocasiòn para que los de esta capilla narrasen todo el ciclo de Aurelia Theodosia: su vida y muerte, la invención de las reliquias y la traslación a Amiens. Vida y muerte imaginadas, claro.

Finalmente ¿quién es Santa Aurelia Teodosia de Amiens? Pues una mártir desconocida, "incomparabili et inocentissimae", y con eso ya nos basta a los cristianos. 


Ramón Rabre.