miércoles, 30 de julio de 2014

Ernesto, carmelita, mártir en dos persecusiones

P. Ernesto, carmelita
descalzo y mártir
Algo que otras veces he anunciado, publicar algunas reseñas sobre los mártires carmelitas de la zona castellonense donde vivo, lo he ido dejando siempre para luego. Ya había publicado sobre el Beato José Cecilio de Santa María (25 de agosto), y ahora toca a un sacerdote, mártir con sus hermanos [1]:

P. Ernesto de la Virgen de la Salud, carmelita descalzo mártir. 
Se llamó Juan Bautista Julián Medes Ferris, y nació en Algemesí, Valencia, el 7 de enero de 1890 a las 7 pm., hijo de José y de Úrsula María. Fue bautizado en la iglesia de San Jaime Apóstol de la misma ciudad al día siguiente. De su vida de infante no se conoce mucho, pero lo vemos tomando el hábito el 7 de febrero de 1909, con el nombre de Fr. Ernesto de la Virgen de la Salud, en honor a la patrona de su pueblo natal. Profesó temporalmente el 8 de febrero de 1920, y solemne y definitivamente el 25 de marzo de 1913 en el convento carmelita de la calle Alboraya, Valencia, y comenzó la Teología en Calanda, Teruel. Recibió las órdenes menores en Tarazona el 17 de mayo de 1917, y, finalmente, fue ordenado sacerdote de Cristo en Corella, Navarra, el 2 de agosto del mismo año.

En 1921 es nombrado maestro del Colegio de Aspirantes, y en 1923, es destinado como conventual a Torreón, México. Fue enviado por dos razones, primero apoyar al convento recién fundado, y segundo, iniciarlo en la vida apostólica, que estaba en pleno auge en América en aquellos años. En 1926 fue expulsado a causa de las leyes anticatólicas mexicanas. Regresó a España como conventual de Caravaca de la Cruz, pero los años siguientes, del 28 al 30 reside en San Antonio, Estados Unidos, preparando el regreso a escondidas a México, donde entra en 1931 con el nombre falso de Buenaventura del Bosque. Al restaurarse la provincia de San Alberto de México, en 1932, regresó a España, la España de la República anticatólica, luego de recibir, auxiliar y animar a los religiosos mexicanos que habían huido.

En España fue destinado al Desierto de las Palmas, Benicassim, pueblo donde también era religioso en el convento-fábrica de licor, su hermano carnal, el Hermano Vicente Domingo de la Sagrada Familia. La situación en España era peor que la que había vivido en México. Frailes, monjas y seglares reducidos o asesinados, iglesias y conventos incendiados, ect. En el mismo Desierto ya se había disuelto temporalmente la comunidad en 1931, para volver a unirse poco después. Pensaban los frailes que, estando apartados de las ciudades, y lejos de la política, nada les pasaría. Inocentes. El 24 de julio de 1936 el monasterio del Desierto fue asaltado y los religiosos expulsados, supuestamente sin represalias, solo para que regresaran a sus casas. El calvario que pasaron es para narrarse, y el Hermano Vicente Pastor, sobreviviente, bien se encargó de hacerlo. Centrémonos en P. Ernesto.
Estampa recordatorio
de los funerales por
los 4 hermanos.

Expulsado del Desierto con todos los religiosos de la comunidad estuvo unos día en la vecina ciudad Castellón y para luego ir a Algemesí, donde estaban sus padres, su hermano José Medes, seglar casado, su hermana Natividad, monja cisterciense del monasterio “Fons Salutis” del mismo Algemesí, y Vicente Domingo, el también carmelita, dispuesto a acudir a San Clemente de Cuenca, donde la obediencia le había mandado en junio. Desde la llegada del P. Ernesto, las cosas fueron mal: al bajar del tren, unos trabajadores de la estación le reconocieron y se asombraron, con disgusto, que aún estuviera vivo. Los cuatro hermanos vivieron juntos, haciendo de la casa del seglar José un pequeño convento, orando constantemente, trabajando en el campo, sin llamar la atención, salvo por su silencio y gravedad.

El 10 de noviembre de 1936 fueron los milicianos a casa de José, según dicen en el pueblo, por una denuncia de una conocida comunista de Algemesí, vecina de José, pero la verdad es que cualquiera podía haberlo reconocido a pesar de los años. Pues eso, los milicianos exigieron salieran los religiosos que vivían escondidos. Luego de negativas y forcejeos, los dos hermanos, P. Ernesto y Hno. Vicente Domingo fueron apresados y encerrados en el exmonasterio de “las Bernardas”, el Fons Salutis, convertido en la cárcel municipal. Poco después se les unieron su hermanos José, y Sor Natividad. Allí desplegó su ministerio sacerdotal el P. Ernesto, confesando a la Madre Pilar, religiosa del Císter, prisionera allí también. Esta monja testimonia que le habían quitado los lentes, y al querer devolvérselos, les dijo “Quédense con ellos pues ya no los necesito”. Igualmente, narra que el el 11 de noviembre, el P. Ernesto le preguntó si sabía ella que querían hacer los rojos con ellos, a lo que respondió la monja con pena: "esta noche los matarán a ustedes, a los cuatro hermanos". El P. Ernesto le dijo: "Pues dejo la cena para ellos, voy a hacer oración". Y cuenta que le oía clamar: "Ay Jesús mío", y a ella le dijo “estoy muy conforme de morir por Jesús, los perdono".

Efectivamente, esa noche del 11 al 12 de noviembre los cuatro hermanos fueron atados. Al juntarles, el P. Ernesto dijo a los milicianos: "Ya sé que nos llevan a matar, pero morimos con gusto por España y la religión. ¡Viva Cristo Rey!", y le dieron de culatazos. Fueron metidos en tres coches, y testimonio de la Madre Pilar, que los vio y oyó, iban alegres, cantando el "Cristo Vence" y el "Yo para qué nací”.
Urna relicario con las reliquias
del P. Ernesto.
Desierto de las Palmas.
Cuando los coches llegaron al término de Arcudia de Carlet, Valencia, les bajaron a los cuatros de los coches y allí mismo junto a la carretera les dispararon, muriendo en el acto. Testigos de la recogida de los cuerpos, narraron que estaba especialmente dañado, pues pisotearon el cuerpo, y le mutilaron los pies con gran ensañamiento. Excepcionalmente, los cuerpos pudieron ser rescatados por la familia, ya que los milicianos solían martirizar lejos para que, precisamente, dificultar el reconocimiento y el entierro. Los restos del P. Ernesto y del Hno. Domingo, luego del final de la guerra fueron trasladados al Desierto y en el panteón de los mártires esperan la resurrección y reciben la veneración de los fieles.

Sor Natividad está en proceso canonización, junto a otras religiosas de la Orden del Císter, y José, el hermano seglar fue presentado en la causa común del Beato José Aparicio Saez, y fue beatificado el 11 de marzo de 2001, su memoria es el 22 de septiembre.
El P. Ernesto y el Hermano Domingo continúan su proceso, junto a los demás mártires carmelitas de la provincia de Aragón-Valencia (conventos de Valencia, Castellón, Murcia, ect.). Esperemos pronto podamos ratificar lo que ya intuimos, que el martirio les ha conducido al cielo desde donde velan por nosotros.


[1] Como la otra vez, y las siguientes, me baso íntegramente en el precioso libro "Mártires Carmelitas Descalzos. Provincia de Aragón Valencia. Años 1936-1939" escrito por mi vecino, el P. José León Santiago OCD., fruto de su titánica labor de recopilar información, testimonios, fotografías durante años, en aras de las causas de canonización. Las fotografías son igualmente cedidas por él para este blog, por eso solo las podréis ver en pequeño formato.

viernes, 18 de julio de 2014

Nigeria. El martirio cristiano que no cesa


Atentado en Dille
(www.excelsior.com.mx)
Más de 800 asesinatos de cristianos, y 430 iglesias atacadas por el grupo terrorista Boko Haram según Ayuda a la Iglesia Necesitada van hasta julio de 2014; unas 200 iglesias atacadas se encuentran en la frontera del Estado Borno con Camerún, sobre todo en la provincia de Gwoza. 

Según Puertas Abiertas en julio de 2014 fueron asesinadas 27 personas y tres iglesias fueron destruidas en Dille (Estado Borno); según los testigos, los terroristas estaban armados con cañones antiaéreos, lanzacohetes y explosivos, y provenían del bosque de Sambisa, donde al parecer tienen gran parte de las chicas secuestradas de Chibok. 

En junio de 2014 los terroristas entraron a una iglesia de Attangara (Borno) y asesinaron doce cristianos; la violencia contra los cristianos creció desde marzo de 2014. En marzo de 2014 murieron 41 cristianos en un ataque suicida con bomba, en la estación de autobuses del Sabon Gari (barrio cristiano) de Kano (Estado Kano). En Madagali (Nigeria) Boko Haram asesinó unas ocho personas el 29 de abril, quemaron la iglesia y varios hogares, además tomaron rehenes.

En enero de 2014 fue atacado el Sabon Gari de Hambagtha (Borno) y fueron atacadas las iglesias de Arbako, Barawa, Chikide, Ngoshe, Pulka, Kirawa, Kwatara, Hirdembeh, Chinene y Kundeh, villas de la montañosa provincia de Gwoza (Borno), en la frontera con Camerún. Hemos enumerado algunos de los ataques violentos contra los cristianos, pero 2013 fue también un año mortal para los cristianos. 
Cristianos desplazados de Gwoza
(naijagists.com)

En julio de 2014 Boko Haram controló la provincia de Gwoza (Borno), fronteriza con Camerún; el emir de Gwoza fue asesinado por el grupo; el grupo infiltró las fuerzas militares locales, portan prendas militares, armas, equipos, y han provocado insurrecciones internas en el ejército. Con 3,3 millones de desplazados, Nigeria se ubica tras Colombia y Siria en cifras según el consejo Noruego de Refugiados. 

Según Human Rigths Watch (HRW) en los primeros seis meses de 2014 Boko Haram ha asesinado más de dos mil civiles en 95 ataques en el NE de Nigeria; de ellos, 1446 civiles han muerto en Estado Borno, 151 en Estado Adamawa y 143 en Estado Yobe. 

Fuente
Bolaños Martínez, Jorge. “Boko Haram: la bandera negra que ensombrece Nigeria”. Instituto Español de Estudios Estratégicos. 1 de julio de 2014. 
Olanrewaju, Timothy. "Boko Haram Attacked Christianas, Burnts 100 Churches At Nigerian-Cameroon Border". Daily Sun, 14 de enero de 2014.En:  http://naijagists.com 
Ruiz Peña, Ninro. "Mueren 27 personas tras un ataque de Boko Haram contra tres iglesias en Nigeria". 17 de julio de 2014. En: http://www.noticiacristiana.com

martes, 15 de julio de 2014

Beato Ignacio de Acevedo y los mártires de Brasil

Beato Ignacio de Acevedo
Habiéndome enviado un lector una fotografía de un memorial dedicado a los Jesuitas Mártires de Brasil, que conocía de referencias, escribo este artículo, entresacando del "Acta Sanctorum" y de "Varones ilustres de la Compania de Jesús", que a su vez, toma de la narración del padre Tylenda:
Beato Ignacio de Acevedo, jesuita y compañeros mártires. 15 de julio y 19 de enero (Todos los Santos Mártires Jesuitas)

Ignacio de Acevedo nació en 1527, en Oporto, Portugal. Era hijo ilegítimo de su padre, un noble de los Morgado de Acevedo. El rey Don Juan III de Portugal obligó a su padre a reconocerlo cuando Ignacio, estaba en la adolescencia. A los 21 años se hizo religioso jesuita en Coimbra, pensando su familia encumbrarlo a las dignidades eclesiásticas, pero él quería otra cosa: solo extender el evangelio. Fue ordenado sacerdote en 1553 por el Venerable Simón Rodríguez, uno de los compañeros de San Ignacio (31 de julio), Provincial de Portugal, y comenzó una actividad apostólica importante, como la fundación del Colegio San Antonio, el Colegio San Pablo, para niños pobres. En 1556, muere San Ignacio y el Provincial de Portugal viaja a Roma, dejando a nuestro Ignacio como Viceprovincial. En 1565 participó de forma activa en el capítulo General en Roma, en el cual se eligió a San Francisco de Borja (3 de octubre) como General de la Compañía de Jesús. Y fue el mismo Francisco quien le nombró visitador apostólico de Brasil.

En 1566 llegó a Bahía y desde allí se dirigió a las misiones y fundaciones jesuitas, corrigiendo, alentando, y preparando el informe para el General, con las luces y sombras de la misión jesuítica brasileña. En 1569 fue a Roma, y dio su informe al papa San Pío V (30 de abril) y a San Francisco de Borja, señalándole le peor mal de la misión: la escasez de misioneros para la evangelización. El santo General le encomendó la tarea de reclutar religiosos y sacerdotes de la orden en España y Portugal, dispuestos a partir a Brasil y para tener más facilidades para ello, fue nombrado Provincial de Brasil. Antes de partir, visitó al papa que, entusiasmado con su obra, le regaló un icono la Virgen María, copia del venerado en Santa María la Mayor, uno de los tenido como obra de San Lucas, para que lo llevara a las misiones de su parte. Hay que señalar que recibió varias copias y fue quien introdujo el culto a esta advocación mariana en Portugal.

Beato Ignacio y Santa María.
La respuesta a su obra fue generosa, en unos meses tuvo el sí de casi 90 jesuitas dispuestos a partir. Sacerdotes, hermanos legos, religiosos estudiantes y novicios, que continuarían su formación en Brasil. Luego de un tiempo de preparación, el 5 de junio de 1570, partieron rumbo a las islas Madeira en dos barcos. Ignacio y 45 religiosos en uno y los demás en la nave en que viajaba el recién nombrado Gobernador de Brasil, Don Luis de Vasconcelos. El día 12 llegaban a Madeira. Durante esta semana, el buque de Ignacio y los religiosos se había convertido en un convento: sacramentos, predicación, rosario, formación para los estudiantes, lectura espiritual, etc. La siguiente parada sería Canarias, pero antes de partir de Madeira, conocieron las noticias acerca de piratas franceses que andaban por los mares, asolando barcos, asesinando y robando. Ante esto, Luis de Vasconcelos se negó a seguir viaje. Ignacio llamó a sus religiosos y anunció que seguiría su misión, costara lo que costara. Algunos de su barco se negaron a seguir, y otros de los otros barcos los sustituyeron gustosamente. Si les esperaba el martirio, que así fuera. 

El 30 de junio, después de una misa solemne, partieron las dos naves rumbo a Canarias, adonde arribaron siete días después, al puerto de Tazacorte, La Palma (1). Cinco días más tarde partieron, luego de desechar seguir por tierra hasta Santa Cruz (2). A las dos semanas, el 15 de julio, divisaron barcos en la lejanía, que resultaron ser de barcos piratas, hugonotes franceses al mando de Jacques de Sores, que, además de pirata, odiaba todo lo católico. Los piratas se metieron entre los barcos de la flota del santo, aislándolos entre sí y haciendo el abordaje más fácil. Ignacio ató el icono de María al mástil y junto con algunos de los religiosos, comenzó a orar, mientras que otros hermanos ayudaban a los marinos a defenderse.
Finalmente, los piratas abordaron el barco y el Beato Ignacio tomó el icono y se enfrentó a Jacques de Sores gritando: "Sois testigos de que morimos por Cristo y por su Iglesia". Inmediatamente fue herido con una espada en la cabeza, más varias estocadas. Le protegieron varios religiosos y todos juntos fueron asesinados, quedando ensangrentada totalmente la imagen de María. Antes de morir, Ignacio dijo: “No teman, agradezcan al Señor por esta gran misericordia. Yo voy adelante y los esperaré en el cielo”. Finalmente fue arrojado por la borda, aún abrazado al icono (3).

El monumento sumergido
en Islas Canarias.
Los demás religiosos fueron despojados de sus sotanas, vejados, y arrojados al agua, habiéndoles cortado los brazos antes, para que no nadasen. Encontraron los piratas otro grupo de religiosos bajo la cubierta y preguntaron a Sores que hacían con ellos, este contestó: "Los sacerdotes se dirigían a Brasil para difundir sus mentiras. Así que los echaremos al mar con los otros". Y así, los arrojaron a todos al mar, empezando por los más viejos y siguiendo por los más jóvenes, pues según su idea, estos al no ser sacerdotes, se retractarían, pero no fue así (en realidad no sabían que solo había dos sacerdotes). Entre los jóvenes asesinados estaba Joao, sobrino del capitán, que anteriormente había pedido unirse a la misión y religioso. Al estar en el grupo de los religiosos, fue tomado por uno de ellos y martirizado como los demás. Ese mismo día, Santa Teresa de Jesús (15 de octubre y 26 de agosto), tuvo una visión en que veía a los cuarenta mártires subir al cielo y ser coronados. Entre ellos estaba un sobrino suyo: Francisco Pérez Godoy. E, igualmente, según se dice en los Procesos, Jerónimo Acevedo, hermano de Ignacio, en la India, tuvo la misma visión, aunque con más detalles. Y asimismo, el jesuita Juan de Madureyra, dirigido de Ignacio de Acevedo, tuvo ese mismo día la revelación del martirio de los cuarenta jesuitas.

El jesuita Joao Sánchez sobrevivió a la masacre, porque era cocinero, y los piratas lo dejaron a su servicio en su guarida de La Rochelle. Cuando escapó, a pie, descalzo y traumatizado, llegó a Oñate, donde contó lo sucedido. Al llegar a Lisboa el provincial le hizo escribir, bajo notario y juramento su relato. Luego de un tiempo, continuó su vida jesuita. Gregorio XV permitió el culto a los 40 mártires de Brasil en 1621, para la Orden Jesuita, pero fue revocado por Urbano VIII, en 1625, por ciertas incongruencias, que aún persisten, como la duración del viaje, el intervalo de pausas y el sitio exacto del martirio. (Y bueno, porque Urbano VIII mandó suprimir todo culto público a santos no canonizados oficialmente). 

El proceso se reabrió en 1628 en Coimbra, y duró hasta 1742 cuando Benedicto XIV volvió a permitir el culto. En ese interín, los reyes Pedro de Portugal, María Beatriz de Inglaterra y Felipe V de España, pidieron por escrito al papa que fueran canonizados. Se descubre la mano jesuita detrás de estas cartas. Finalmente, el Beato Pío IX (7 de febrero) los beatificó oficialmente el 11 de mayo de 1854, aunque el 15 de julio de 1574, ya habían tenido su primera celebración litúrgica oficial en Bahía, y ese mismo día fueron proclamados patronos de Brasil.

Los otros mártires son: 
Los mártires del Brasil
Beato Alejo Delgado, estudiante.
Beato Alfonso de Baena, hermano.
Beato Álvaro Mendez, estudiante
Beato Amaro Vaz, novicio.
Beato Andrés Gonsalves, estudiante.
Beato Antonio Correia, novicio de 16 años.
Beato Antonio Fernandes, hermano, de 18 años.
Beato Antonio Soares, estudiante de 15 años.
Beato Bento de Castro, estudiante de 17 años Fue el primer asesinado luego de Ignacio de Acevedo 
Beato Blas Ribeiro, hermano.
Beato Diego Andrade, presbítero. Fue gravemente herido y arrojado vivo al mar.
Beato Diego Pires, estudiante.
Beato Domingo Fernández, hermano.
Beato Esteban Zudaire, hermano (celebrado en Pamplona, el 30 de agosto)
Beato Fernando Sánchez, estudiante.
Beato Francisco Álvarez, hermano.
Beato Francisco de Magallanes, estudiante de 19 años.
La visión de Santa Teresa
Beato Francisco Pérez Godoy, novicio, pariente de Santa Teresa.
Beato Gaspar Alvarez, hermano. Arrojado vivo al mar.
Beato Gonzalo Henriques, estudiante.
Beato Gregorio Escribano, hermano.
Beato Joao, el sustituto.
Beato Joao Fernández, hermano de 17 años.
Beato Joao Fernández, estudiante.
Beato Joao de Mayorga, novicio.
Beato Joao de San Martín, novicio.
Beato Joao de Zafra, novicio. Arrojado vivo al mar.
Beato Luis Correia, estudiante.
Beato Luis Rodríguez, estudiante de 16 años.
Beato Manuel Álvarez, hermano.
Beato Manuel Fernández, estudiante.
Beato Manuel Pacheco, estudiante.
Beato Manuel Rodríguez, estudiante.
Beato Marcos Caldeira, novicio.
Beato Nicolás Dinis, novicio.
Beato Pedro de Fontoura, estudiante.
Beato Pedro Nunes, estudiante.
Beato Simón da Costa, novicio. Fue decapitado y arrojado al mar.
Beato Simón Lopez, estudiante.

Los otros jesuitas, no venerados como mártires, que viajaban en las otras naves también tuvieron su martirio a manos de los hugonotes. Luego de más de un año de tormentas, peligros, escalas, al final se dirigieron a Brasil, pero antes de llegar fueron atacados por corsarios franceses e ingleses. Sólo dos de ellos se salvaron a nado.

(1) En este sitio se recuerda la casa donde se alojaron, la iglesia que visitaron y donde se guarda su memoria.
(2) Entre estas dos travesías, sin determinar en cual, coloca el P. Tylenda el siguiente hecho: un pez enorme, tenido por una ballena, se abalanzó contra el barco, el santo Ignacio de Acevedo le hizo la señal de la cruz y el demonio, que por tal fue interpretado, se hundió dejándoles en paz.
(3) Hasta hace muy poco, se creía que la imagen, salvada milagrosamente de las aguas, era conservada en los jesuitas de San Salvador de Bahía, Brasil. Según el jesuita Antonio Cabrales "[están] impresas en ella las señaladas ensangrentadas de aquellos dedos, que tanto la defendieron de las sacrílegas manos de los herejes". Pero hoy se sabe que los jesuitas propagaron esta imagen por sus misiones, como hicieron con la Virgen de Belén, la Luz u otras.

lunes, 14 de julio de 2014

El Estado Islámico persigue a los cristianos

Cristianos huyendo de Qaraqosh
(plus.lefigaro.fr)
Los cristianos escapan de la persecución extrema del Estado Islámico de Irak y del Levante (EIIL, ISIS o EI), mientras tienen seguridad en las zonas kurdas; los cristianos han huido de Mosul, tomada por los terroristas, y de Qaraqosh (o Bakhdida), localidad a 30 km de Mosul.  

Desde 2004 han sido asesinados un obispo, seis sacerdotes y miles de fieles iraquíes, por ello se han exiliado la mayoría de los cristianos; se desmintió el secuestro de dos monjas de Mosul. En 2013 Raqqa (Siria) el EIIL convirtió la iglesia armenia de Los Mártires, en su sede, levantaron su bandera y eliminaron estatuas y cruces, y establecieron un impuesto de 250 dólares para los cristianos.

Las iglesias, mezquitas, escuelas, centros deportivos y hostales de Kirkuk (de mayoría árabe y kurda) han acogido unas 500 familias de desplazados, la mayoría de ellos, musulmanes que huyen de Mosul y aldeas vecinas; las familias cristianas desplazadas son unas 50. Dos líneas de defensa de la milicia kurda Peshmerga protegen Kirkuk desde el 9 de junio de 2014, también Qaraqosh está bajo protección kurda; Mosul y Qaraqosh padecen el desabastecimiento de agua, electricidad y comida, según Monseñor Giorgio Lingua, Nuncio Apostólico de Jordania e Irak.
Cristianos refugiados en Erbil
(www.breatheheavy.com)
 

El gobierno central iraquí se ha mostrado incapaz de frenar la amenaza de los terroristas sunitas. Diversas familias cristianas que había huido en 2013 de Bagdad a Qaraqosh (de mayoría católica y ortodoxa asiria), se desplazaron a Erbil, la capital de Kurdistán, a 80 km de Qaraqosh. 

La mayoría de los cristianos de Erbil viven en el barrio Ankawa, refugiándose en el Ankawa High School for Girls, atendido por voluntarios locales, UNICEF y Safe the Children; unas 20.000 personas se hallan refugiadas en este edificio. 

El arzobispo de Erbil, Bashar Matti Warda, afirma que está muy preocupado por la situación: “Los cristianos estamos en riesgo, y las autoridades centrales tienen que reaccionar lo antes posible. Estas personas deben permanecer en Iraq, es nuestro deber preservar el cristianismo en este lugar.

Niños cristianos de Mosul (AIN)
“Muchos quieren marcharse al extranjero, especialmente a Europa, Estados Unidos, Canadá y Australia, donde probablemente serán rechazados. Sin embargo, prefieren arriesgarse a la expatriación antes que quedarse aquí, sin ninguna perspectiva. Me he puesto en contacto con el Vaticano, necesitamos más ayuda. Sólo con los recursos con los que contamos ahora no es suficiente para hacer frente a una emergencia como esta”.

El arzobispo confirma que hasta ahora el ISIL ha destruido los símbolos del cristianismo pero no ha masacrado a sus creyentes: “No tengo conocimiento de ninguna matanza. Y me temo que eso se debe al hecho de que el ISIL no ha tenido tiempo. Lo que es seguro es que quieren echarnos de toda la región”. 

Fuente
Fides. "Los cristianos de Kirkuk refugian a los musulmanes perseguidos por los yihadistas". 6 de julio de 2014. En: http://www.periodistadigital.com 
Pistone, Lucas. "Irak: cristianos perseguidos en zona de guerra". 5 de julio de 2014. En: http://www.notimex.com.mx 
Radiovaticana. Il nunzio in Iraq: serve un miracolo per evitare il peggio. 11 de julio de 2014. En: http://baghdadhope.blogspot.com/ 
UNHCR: "They Want to Cleanse the Christianas", 28 de junio de 2014. En: http://www.breatheheavy.com